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Técnicas para ser un maestro del placer con las manos

Técnicas manuales nivel 1:

Cuidado con las uñas, recuerda cuando te estás dando placer a ti misma, cuando hay un rasguño accidental en lugar de placer sientes dolor, es lo mismo, toma la cosa con confianza, pero con cuidado.

Acerca la mano poco a poco hasta el cinturón y después frota por encima de la ropa, baja el cierre de su pantalón, sino te dice nada es que le está gustando…

 

 

Técnicas manuales nivel 2:

Toma el pene con toda tu mano. Quizá en un principio su amiguito está en estado de reposo, así que con tres dedos (pulgar, índice y medio) toma el pene y con los otros dos (anular y meñique) acaricia los testículos, pues ahí está el truco. Sentirá más la estimulación de la que puede soportar.

Ocasionalmente puedes pasar el pulgar por el glande, pues esta es una zona muy sensible, pero al mismo tiempo altamente erógena.

Esta parte del cuerpo es muy sensible, comienza suavemente, háblale al oído y dile cosas provocativas, conforme el pene se vaya poniendo erecto ve masturbándolo con más presión, mueve tu mano de arriba hacia abajo, si no estás segura puedes preguntarle si desea más presión, si te la pide pues ponle más ganitas, tornearás tu brazo. Mantén el ritmo y continúa amasando como buena cocinera, hasta… bueno, terminar.

Técnicas manuales nivel 3:

Si te cansas usa ambas manos o alterna con sexo oral (para el sexo oral recuerda siempre usar condón (hay de sabores)). Es muy importante que no te olvides de los testículos, date tiempo para acariciarlos. Hay una zona detrás de los testículos, pero sin llegar al ano, muy sensible que vuelve locos a los hombres, se llama perineo. Intercala caricias entre el glande y esta zona o si te es posible estimula los dos al mismo tiempo. La combinación glande/perineo es la ganadora.

Si quieres que él sienta rico no pierdas el ritmo, sé constante. Si tienes miedo a lastimarlo usa un poco de lubricante. Eso te ayudará, reduces molestias, lo haces más divertido y tus movimientos son más agradables. La comunicación es importante, no dejes de preguntarlo cómo lo quiere o si estás haciendo bien tu chamba, agrega al final de tu pregunta un “papito” o “mi rey”, le encantará.

Por cierto, procura no tener las manos frías.